viernes, junio 27, 2014

SomosViento: Ocho vueltas soplando al sol y resistiendo desde la alegría

El 29 de julio, cada año, sumamos una vuelta al sol en la biblioteca popular y espacio cultural Somos Viento de San Francisco, Córdoba, Patria Grande Latinoamericana. Recordamos aquél frío sábado de 2006 en el que nos empezamos a brindar calor cultural en el galpón dentro del cual las vacas se permiten volar.
Este año, como los anteriores, nos entregaremos al disfrute de encontrarnos con un escenario por el que quieren pasar los locales Cumviajeros Estribillistas, Los Amigos de Vera, Culi Taborda, Denis Pineda, Vuelo Suelo. Además, durante la tarde, se convocará a una ronda de cuentos, a una roda de capoeira y los talleres que se ponen en marcha cada semana en el Viento, mostrarán algunas de sus producciones.
La invitación está abierta para que la comunidad sanfrancisqueña, de las localidades cercanas, del resto de la provincia y el país; los trashumantes nómades, todos y todas, nos juntemos a celebrar que la participación comunitaria tiene aquí un espacio donde manifestarse.

LA MÍSTICA EN PRIMERA PERSONA DEL PLURAL
Somos Viento cumple ocho años ya, de soplar y soplar.
A veces, a favor de los nuevos tiempos, a veces a contracorriente de las viejas mañas.
Siempre sumando pulmones multicolores o ayudando a quienes soplan en otras latitudes y longitudes de nuestro gran pulmón de sueños y luchas.
El acontecimiento de cumplir años es, para nosotrxs, desde que nacimos, una nueva oportunidad para reencontrarnos con compañerxs de rutas transitadas y para conocer nuevxs compañerxs, que a veces no conocemos personalmente e incluso que ni siquiera tenemos referenciados.
Es uno de las tantas excusas que nos inventamos cada año, para mirarnos y pensarnos, para revisar lo hecho y darle nuevos revoques a nuestras construcciones.
Por eso, nuevamente, este año 2014, cuando cumplimos estas ocho vueltas al sol; es este número tan particular, tan bello, el 8, el del infinito, que nos convoca, nos invita, a proyectar al infinito, precisamente, esta bella locura de apostar por la resistencia desde la alegría.
Lxs muchxs vientxs de esta bella galaxia de imaginaciones activas, militantes, inquietas, soñadoras,comprometidas, estamos invitadxs a sumarnos a los festejos. Que serán muchos, sin dudas, y que tendrán su plato fuerte el sábado 26 de julio con una fiesta de diversidades de las que nos gustan.
Sientansé convocadxs. Seamos Viento. Por un mundo donde quepan todos los mundos, sintiendo siempre en la propia lucha y en el propio cuerpo, cualquier injusticia que se cometa contra cualquiera en cualquier lugar del mundo. Y hasta la victoria siempre.

jueves, junio 26, 2014

Masacre de Avellaneda, 12 años. Tan cerca, tan lejos

Darío y Maxi, de todos modos, son nombres que suelen estar mucho más presentes que otros que integran esa larga lista de muertos en crímenes políticos. Tal vez porque Kosteki y sobre todo Santillán, se han transformado en un símbolo auténticamente generacional.
Los apellidos Kosteki y Santillán ya forman parte, son un hito más, de la memoria de las luchas populares de nuestro país, e incluso del continente. Darío y Maximiliano no fueron los primeros, y con pesar debemos decir que tampoco fueron las últimas personas asesinadas mientras participaban de luchas populares, sea por parte del Estado, como en el caso del maestro neuquino Carlos Fuente Alba, o por mafias corporativas, como Mariano Ferreyra, o los secuestrados Jorge Julio López y Luciano Arruga. Las tres últimas décadas de vida democrática en Argentina, y la particular política de Estado de no represión a la protesta social de la última, no han logrado impedir que las muertes se continuaran sucediendo.

Es que la denominada “Masacre de Avellaneda” del 26 de junio de 2002 se constituyó en una fecha bisagra de la historia reciente de la Argentina. Un quiebre en un doble sentido: por un lado, clausuró –al menos por el momento– las perspectivas más insurgentes del movimiento popular, que por aquellos años había entrado en una ola creciente de radicalización en sus enfrentamientos con el poder. Por otro lado, pusieron un tope al intento de llevar adelante la fase autoritaria del régimen. El desenlace es conocido: el presidente interino Eduardo Duhalde tuvo que adelantar las elecciones y desde entonces ha sido una figura política en decadencia, “escrachado” cada vez que intentó relanzarse nuevamente, apelando a la amnesia social y presentándose como posible salvador del país ante el caos.
Duhalde, señalado durante estos doce años como principal responsable político de los asesinatos de Kosteki y Santillán, tiene la desfachatez, así y todo, de presentarse últimamente –y de ser presentado por las corporaciones mediáticas– como “hombre autorizado” para bendecir –puesto que no le da el cuero para encabezar él– a quienes considera los “hombres fuertes” –hombres, por supuesto, ya que la política, según palabras de su esposa “Chiche”, no es cosa de mujeres– capaces de hacerse cargo del país luego de los comicios del año que viene. José Manuel De la Sota o Sergio Massa, son los nombres que más salen de su boca cuando se pasea por los sets televisivos de importantes empresas de comunicación.

El hecho de que el Juez Ariel Lijo haya “cajoneado” la causa de las responsabilidades políticas de la Masacre de Avellaneda –según denunciaron distintas organizaciones recientemente– no hace más que confirmar una enseñanza amasada durante décadas por los organismos de Derechos Humanos en particular, y por el movimiento popular argentino en general: que con asesinos sueltos caminando por las calles no es posible pensar el presente y el pasado, y mucho menos proyectar un futuro con dignidad.

Si bien los juicios por delitos de lesa humanidad comenzaron a poner las cosas en su lugar, no debemos confundirnos. Así como el Terrorismo de Estado comenzó mucho antes del 24 de marzo de 1976, sus huellas aún no han sido del todo extinguidas. La mirada ochentista y noventista condicionada por la primacía de la “teoría de los dos demonios” ya no es hegemónica, pero eso no significa que no afloren cotidianamente, por aquí y por allí, una serie de “microfascismos” que se amasan en conversaciones, actitudes, omisiones y silencios que son los que explican, de alguna manera, que junto con el bombardeo mediático ejercido por ciertos sectores comunicacionales, un “afán linchador” segregue cuotas de lo peor que tenemos como sociedad.

Para que ello no ocurra, es importante que los expedientes judiciales no se archiven. La lucha por justicia y contra la impunidad, emprendidas por los familiares, amigos y compañeros de militancia de Darío y Maxi, que entre cosas conquistaron que en 2005 los Tribunales de Lomas de Zamora juzgaran y condenaran al ex Comisario Alfredo Fanchiotti y al ex Cabo Alejandro Acosta a cadena perpetua, fue un paso importante en ese sentido.

Como sea, las figuras de Kosteki y Santillán no han dejado de acompañar durante todos estos años la militancia de decenas de organizaciones, de distintas procedencias ideológicas e identidades políticas, en las luchas por conquistar, afianzar y proyectar nuevos derechos.

Maxi era nuevito en la militancia. Darío, en cambio, un reconocido dirigente social, que a pesar de sus escasos años, ya contaba con una importante trayectoria. Antes de ser referente de los movimientos territoriales, había participado en el Centro de Estudiantes en su colegio, y protagonizado prácticas juveniles que iban desde actividades culturales (revistas, programas de radio, organización de festivales de rock), hasta tomas de escuelas, movilizaciones, cortes de calles y actos en plazas del sur del conurbano. Por eso Darío es síntesis de múltiples prácticas: de la lucha callejera; de la organización de base en las barriadas; de la puesta en funcionamiento de experiencias de trabajo autogestivo; del estudio, el análisis y la formación política; de la apuesta por construir un nuevo sendero de liberación, y un puente hacia aquellas generaciones que pelearon antes.

Más allá de las identidades políticas desde las que se libren las batallas por venir, estoy seguro que la figura de Darío y Maxi seguirá acompañando la construcción de una agenda política del pueblo, en el camino por conquistar un país en el que se sienta un completo orgullo por habitarlo.

Por Mariano Pacheco. Fuente: Télam

lunes, junio 23, 2014

Vecinxs preparan actividades de prevención de incendios en Paravachasca


El grupo de vecinos y vecinas del Valle de Paravachasca, que se reúnen regularmente por la Prevención Comunitaria de Incendios, desarrollarán dos actividades formativas en los últimos días del mes de junio, adelantándose a la que, cada año, suele ser la temporada de sequías y de mayor riesgo de estos siniestros.
1.      El jueves 26 de junio, a las 18 horas, en la Biblioteca Pública José Hernández de Villa La Bolsa, estará presente el coordinador de la Región Centro del Plan Nacional de Manejo del Fuego, Carlos Heider, que charlará con los vecinos sobre la prevención de incendios.
2.      En tanto, el domingo 29 de junio, a las 15 horas, en Los Eucaliptos 225 de barrio El Vivero de Villa Los Aromos, se desarrollará una participativa charla teórico – práctica sobre prevención de incendios y construcción de mochilas de agua y chicotes artesanales.
Estas actividades se van distribuyendo por sectores, barrios, comunas, para poder coordinar con todos los vecinos y vecinas una estrategia comunitaria de prevención y abordaje de los incendios.
Las reuniones habituales de este grupo, se desarrollan los jueves a las 18 horas, en la biblioteca pública José Hernández de Villa La Bolsa.


jueves, junio 19, 2014

San Francisco hace Memoria por Kosteki y Santillán

En el marco del décimo segundo aniversario de la llamada "Masacre de puente Pueyrredón", donde fueron asesinados los militantes piqueteros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el 26 y 28 de junio próximos, se realizarán actividades conmemorativas y reivindicativas en San Francisco.
El jueves 26, se montará la obra de teatro “KyS”, a las 21 hs en la sala de Teatro La Estación (viejos galpones del ferrocarril Mitre); el sábado 28, se presentará el libro “Darío Santillán. El militante que puso el cuerpo” de Mariano Pacheco y se proyectará el documental “Darío Santillán. La dignidad rebelde”, a partir de las 19 hs en la biblioteca Somos Viento (Juan de Garay 3297 esquina Brasil, barrio Cottolengo).
La actividad es co organizada por el grupo La Estación Teatro y la biblioteca Popular Somos Viento, y cuenta con el apoyo del Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba (CISPREN) filial San Francisco y del Espacio por la Memoria y los Derechos Humanos de San Francisco.

UNA DRAMATURGIA CON DERECHOS HUMANOS
En “KyS”, la dramaturgia intenta darle voz a los dos jóvenes asesinados por las fuerzas de seguridad de la democracia durante una marcha piquetera. Una voz poética, una voz renovada, poiesis como posibilidad de volver a dar vida.
En cuanto a la ficha técnico-artística, la dramaturgia y dirección corresponden a Jorge Villegas y los actores protagonistas son Franco Muñoz y Diego Trejo. De la producción, se encarga Zepellin teatro de la ciudad de Córdoba, un equipo que trabaja con las problemáticas políticas y de derechos humanos.
Es una obra que pone el discurso al servicio de la acción teatral y ésta, en consonancia con la movilización política. "Veo que hay un gran crecimiento de organizaciones sociales de distinta índole, ya sea para manifestar contra Monsanto, por los derechos de los campesinos (Mocase), por el trabajo sexual (Ammar) o el software libre (Anonimus). Las hay pequeñas y no tanto. Es un abanico amplio destinado a Derechos Humanos específicos, o como Foccof, que pide la anulación del Código de Faltas en la Provincia de Córdoba", señala Villegas.

BIOGRAFÍA MILITANTE
Por otro lado, el periodista Mariano Pacheco presentará en Somos Viento, “Darío Santillán. El militante que puso el cuerpo”, el libro que escribiera junto a Ariel Hendler y Juan Rey, y que repasa, a modo de biografía militante, la vida del joven piquetero asesinado en 2002, junto a Maximiliano Kosteki, en la llamada Masacre de Puente Pueyrredón en Buenos Aires. Esta presentación estará acompañada de la proyección del documental “Darío Santillán. La dignidad rebelde”, de Miguel Mirra.
Mariano Pacheco es periodista de El Argentino. Fue compañero de Darío Santillán en una embrionaria participación estudiantil y juvenil, allá por mediados de los noventa, y también, tiempo después, en la militancia de los incipientes Movimientos de Trabajadores Desocupados (MTD), que emergían en el sur del conurbano bonaerense, como respuesta a la creciente e imparable desocupación.
El contexto de esta historia: el menemismo entregaba el país desguasado a una Alianza que respondía a la crisis con represión, mientras trabajadores desocupados de lugares tan remotos entre sí como Cutral-Có y Plaza Huincul en Neuquén; General Mosconi y Tartagal en Salta; Lanús, Florencio Varela, Solano, Almirante Brown, La Matanza en Buenos Aires; se descubrían compañeros alrededor de un nuevo método de protesta, que se iba convirtiendo en un nuevo modo de concebir la vida y la política: el piquete.
“Además de un homenaje y un esfuerzo colectivo del que participaron sus familiares, compañeros y amigos, el libro narra una vida tan breve como intensa, signada por la pasión y el coraje (…) evocar la lucha de Darío Santillán es contar a su vez la de sus compañeros de ruta, otros chicos y chicas del suburbio, como él, y sus esfuerzos por trascender las limitaciones y el porvenir acotado que les imponía una situación desfavorable en lo más profundo del conurbano (bonaerense)”. Esto dice la contratapa del libro y se ciñe con justeza a lo que el libro contiene.


viernes, junio 13, 2014

Terapia metalera para los días grises: Diez años de Siento Rock Nacional en primera persona

Marcelo Páez tiene 37 años y una característica lacia larga melena negra que cae recta (ideal para sacudir en los recitales) y que peina cuidadosamente con uno o dos dedos, cuando le interrumpe la vista durante alguna conversación. Viste siempre (o casi casi siempre) de negro. Las más de las veces, remeras negras que cargan inscriptas el nombre de alguna banda de rock, principalmente de metal.
El lunes 9 de junio, en una nueva emisión radial por el aire de la 102.7, luce para unas fotos, una campera con capucha (negra, por supuesto) con la inscripción “Siento Rock Nacional 10 años”. El 12 de junio se cumple exactamente una década de la primera emisión al aire de este programa, su programa.

Marcelo accede a responder un cuestionario vía facebook para este blog y cuenta cómo fue aquél inicio: “El proyecto nace mediante una propuesta que llega de la mano de Diego Luque (hijo de Luis Luque, dueño de la radio Alta Gracia 103.3), quién me pidió que me hiciera cargo de la conducción de un programa de rock nacional, que contaría con la participación de Lucas Barrandeguy”.
Marcelo aceptó aquella propuesta y decidió bautizar el programa con el nombre que conserva hasta el día de hoy. Cuenta que la propuesta inicial era netamente de rock nacional y que poco a poco se fue incorporando el metal. En la primera emisión del 12 de junio, un bloque metalero permitió que sonaran (quizás por primera vez en la radiofonía altagraciense), Hermética y Logos.

- ¿Cómo fue la recepción inicial de la propuesta y qué fue pasando en estos diez años?
- Nos escuchaban amigos a quiénes les habíamos comentado de la propuesta, pero a decir verdad costaba instalarlo (como todo programa nuevo).

Ante una radio que no se comprometía con la difusión de este nuevo espacio durante el resto de su programación, fue fundamental para el crecimiento inicial de Siento Rock Nacional, el vinculo con las bandas locales: “Apostábamos muchísimo para que fuera un referente radial y de difusión. Toda esa relación iba generando lazos cada vez más fuertes y comprometidos”.

DÉCADA ROCKEADA
Con esa premisa, el programa no sólo que se sostuvo, sino que dio lugar también a un festival anual que crece y que si bien propone un “Metal sin fronteras”, abre un poco más el abanico e incluye a bandas no metaleras, de diversos palos del rock, locales, de Córdoba e incluso del resto del país.
Volviendo a los primeros años de vida de Siento Rock Nacional, Marcelo se sincera: “La verdad que jamás imaginé llegar a cumplir una década con el programa. Trataba de ir al paso que podía andar, pero cada vez era más vertiginoso, divertido y desde lo económico también me brindaba una posibilidad de sustento… Pero, sinceramente, nunca pensé llegar a cumplir diez años con un programa de rock”.
- ¿Cómo era la movida rockera y metalera cuando arrancó el programa, qué ha pasado en este tiempo y cómo ves la actualidad del rock y el metal en la ciudad?
- Por aquél 2004, la escena presentaba numerosas bandas, aunque no teníamos un registro que nos ayudara a identificarlas a todas. Queridos Marcianos, Nocivo, Nonos, Sismic Suggestion, Gangrena eran algunos de los grupos que andaban tocando y buscando afianzarse en el circuito. Con el tiempo, algunas después no siguieron, mutaron en nuevos proyectos, pero siempre tratando de ofrecer algo a la gente. Hoy la movida en Alta Gracia arranca desde pibes de 11 o 12 años que se cuelgan una guitarra hasta tipos de 50 que siguen vigentes con la música. Es positivo el presente y el futuro aún más esperanzador, se busca profesionalizar a través del estudio, componer canciones propias, autogestionar fechas, ensayar... ¡Alta Gracia tiene buen futuro de rock!

ALGO PERSONAL
“Siento Rock Nacional es algo muy valioso para mí. Es un espacio que me permitió conocer grandes amigos que hasta hoy conservo. Me dio la gracia inconmensurable de entablar relaciones con quiénes fueron mis referentes en la adolescencia: Tano Romano, Tano Marciello, Beto Zamarbide, Rubén Patagonia. Y eso es impagable. Cada lunes cuando me dispongo a conducir el programa, es una sensación inexplicable, la mejor terapia para mis días grises...”.
- Si tuvieras que elegir, uno, dos, tres momentos inolvidables de estos diez años, ¿cuáles serían?
- Hay muchísimos, pero sin lugar a dudas el que más queda en mi memoria fue la visita de Claudio “El Tano” Marciello (guitarrista de Almafuerte) al programa. El estudio se llenó de chicos, de padres y niños que querían obtener un autógrafo o foto... Fue un regalo del cielo recibir semejante visita allá por octubre de 2007.

NUEVOS TIEMPOS
De 2013 a esta parte, Marcelo dejó la coconducción del programa matinal de la 103.3 y pasó a conducir “Llegando los Monos”, el magazín diario informativo y musical de la mañana de la Radio Tortuga 102.7. Pero también mudó Siento Rock Nacional a esta emisora, respetando el formato y el horario de los lunes a las 21 horas, tan característico y familiar para los oyentes.
“La etapa en Radio Tortuga sin lugar a dudas es altamente positiva. Sumamos nuevos oyentes, ya que la radio es rockera y eso es un empuje fundamental, teniendo en cuenta que Radio Alta Gracia 103.3, donde nació Siento Rock Nacional, está más identificada con otros estilos de música, muy distantes del rock pesado. El oyente aprobó el cambio y le sienta mejor la Tortuga”.
- Soplando diez velitas ya, ¿cómo ves el futuro del programa?
- Es difícil imaginarlo, pero anhelo un Siento Rock Nacional cada vez más fortalecido, comprometido con el movimiento del rock y sus diferentes expresiones, con gente nueva iniciando nuevos bloques o intervenciones.

ÉPICA
Marcelo deja fluir libremente las palabras ante cada pregunta, invitando a crear una fábula alrededor de esta entrevista, inventar un contexto de charla que supere en color y emoción a un frío diálogo de chat de facebook. Regala para el final una imagen para el futuro que une su historia con la de, quizás, dos de las mayores referencias del metal argentino, Ricardo Iorio y el disco Víctimas del vaciamiento de Hermética, que justo el año en que Siento Rock Nacional salía al aire por primera vez, cumplía diez años de su edición. Dice Marcelo, citando al hoy líder de Almafuerte, y refiriéndose al futuro del programa: “Imagino cuando llegue el momento poder decir: ayer deseo, hoy realidad”.


FOTOS: DEL FACEBOOK DE MARCELO PÁEZ