sábado, noviembre 13, 2004

Luciérnagas

Mis luciérnagas rompen el viento en contra
la corriente río arriba
el tiempo / la distancia
la economía /
sacrifican
tozudeces
por tozudeces /
hacen
de un eslabón del almanaque
un oasis

1.
Siempre el miedo miedo
me siento bien cuando te sentís bien
conmigo sintiéndome bien
/ sintiéndonos bien
así / sintiéndonos plenamente
en abrazos de palabras
y gestos y silencios

2.
Siempre el miedo miedo
sandía con vino tinto
milanesa con dulce de leche /
y a veces me sorprendo /
no me gustan las mezclas
me dan miedo / desconfío
como le pasa a mi vieja
y sin embargo,
sentime bien:
-me siento feliz

3.
Siempre el miedo miedo
mis paralelos
saben hacerse paralelos
y perpendicularizarse cuando quieren
antes de que mis diagonales temerosas intervengan
/ conocer la receta es mezclar
casi por inercia
improvisar
/ ignorar la receta se ve desde lejos
sanata
/ como piedra de la payana
haciendo un descanso en pleno vuelo

(cuadro congelado estilo Matrix
una cámara da vertiginoso paneo rodeando las protagonistas)

autoacomodándose colectivamente en el aire
para caer finalmente al piso
y convivir con las otras en el juego.

4.
Siempre el miedo miedo
mis desconfianzas al destino
y las patadas en el culo
/ siempre todo eso y mis luciérnagas
con sus luces naturales encandilantes
merodeando mis días
y mis miedos miedos
y mis segundos
/ sacándole jugo de vida
a un eslabón más
de mi almanaque
de todos los días.

miércoles, octubre 27, 2004

Canela

Tengo un ojo colgando de un ojo
mirando tu brazo que no quiere pegarme más.

Perpetuamente contemplando tu robustez
que se volvió tal al son de mi sangre inagotable
que hoy sabe secarse a tiempo.
Mi callo, el del ojo que cuelga del ojo,
mi callo me cega,
oculta mi mirada tras de sí.
Veo tus brazos fuertes, moverse sin culpa alguna
en la ausencia total de mi presencia.
Son sólo mis labios los que saben de pecados.
Tus nudillos colorados justicieros
se dan a sí mismos el veredicto favorable.
Mis ojos son jurados cómplices
entre el miedo, la obsecuencia y el altruismo idiota.
...
Canela ojos de Susana camina hasta hallarse frente al aljibe: conoce ella sus limitaciones físicas, mira desde arriba y se sorprende al toparse con sí misma mirándose, allí, espejo de agua. Se apunta con un ladrillo y se parte el rostro en mil partes oleadas. Echa a llorar, se aleja y rumbea para la ruta. Dos o tres kilómetros y la distancia con papá, ¿qué más? Por ahora, nada más.
Camina Canela ojos de Susana, con sus manos derretidas en sudor de enero y las rodillas en rojo furioso, calludas y sangrantes. Camiones suceden y se suceden en caravanas interminables, y ella sólo quiere llegar a ningún lugar, a no-casa, sólo quiere dejar a papá con sus brazos robustos, umando un cigarrillo en el cobertizo con el cobertizo con mamá y con Susana, sin ojos.
"Soy Roberto, yo, ¿paramos ahí adelante? Dale, dale que estoy cansado, dormimos un ratito, siempre quise hacerlo con una tullida".
Canela ojos de Susana dedos de Roberto se recuesta bajo un árbol solitario, perdido descansito que la aridez de la vera rutera perdona, aquél mediodía de sol criminal de jueves.
Brisa nula se acerca a su pelo duro pelo sucio, moviendo sólo un par de los pocos pares que quedan algo maneables de los pocos pares que quedan. Brisa cierra despacito ojo colgado de ojo y ojo, con serenidad, pausadamente.
Hormigas sienten el dulce y rodean rodillas desnudas, jugosas.
Canela ojos de Susana dedos de Roberto lunar de hormiga sigue a la brisa y la persigue, zigzagueando los alambres de púa de la propieda privada.
Canela ojos de Susana dedos de Roberto lunar de hormiga baila el ritmo del dolor, que aprendió de chiquita, haciendo de sí un manjar para los bichos que eligen las rodillas y los codos y los cachetes. Idiota altruista incurable, Canela ojos de Susana dedos de Roberto lunar de hormiga atraviesa el miedo y el alambre de púa punta de Canela y la propiedad privada. Las moscas ansiosas, harán el resto.

viernes, octubre 01, 2004

Elementos

POR MARÍA RODRIGUEZ
A veces verde, a veces musa, a veces viento.
¿Paranoica?. No, no sé lo que significa.
A veces viento, a veces verde, a veces musa.
¿Alicaída?. No, Aliciente: aliodia, aliama,
alianza de elementos que me hacen una.
A veces musa, a veces viento, a veces verde.
Un suspiro que se pierde en
una boca roja y
llena de Pasto.