Mediodía en plaza 25 de Mayo. Rafaela, viernes 13 (no te cases ni te embarques) de julio. Después de tres horitas y media de viaje a dedo, lo espero al Manu Amorirrabia, que me dijo vía mensaje que ya viene a darme la bienvenida. Pero dos desconocidos le ganan de mano. “Vení, flaquito”, creo entender que me dice aquél dedo índice que se contrae desde un auto azul y blanco, con sirena en el techo. “¿Qué tal?”, “Vos no sos de acá”. “Soy de Paraná”, respondomediomiento para coincidir con el DNI. Abreviemos: un cana amedrenta a medias, respondo con sermón y el segundo agente toma la posta: “Si tenés yerba encima, descartala; si te reviso y te encuentro algo, te vas a perder el fin de semana adentro”. “No tengo nada, ¿querés revisar?”, “no, está todo bien, pasa que uno ya los va conociendo a ustedes, ¿viste?, entonces yo por las dudas pregunto”. Después de este breve incidente me encuentro con Manu frente a la Catedral. Hugo nos espera más allá con el auto.

3 comentarios:
espectacularrrrrrrrrrrrr
Gracias!
Hermosos días!
hacia aya vamos ..
el payaso colgado tiene su show listo...
saludos y se veeeeeeemos-
Publicar un comentario